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Desde el aeropuerto hasta la casa

  • Writer: María José
    María José
  • Jan 27
  • 2 min read

Updated: Feb 23


El día de la llega a Australia fue uno de alegría, emoción y expectativas. También fue uno de estrés, lucha y burocracia.

Llegamos alrededor de las 5 de la mañana un día de semana, creo que era viernes. Al salir del aeropuerto hicimos fila cerca de una hora esperando que la policía internacional nos diera la entrada al país. Teníamos nuestros pasaportes en mano y un par de Super 8 por si nos daba hambre.

Afortunadamente todo salió bien y después de recoger las maletas y salir por el portal internacional, lo primero que hicimos fue comprar el chip de celular para poder tener Internet y ubicarnos. Felipe perdió un celular en el proceso.

Yo me había anticipado y compré días antes un par de pasajes de unos buses rojos grandes que conectaban desde la terminal hacia una de las estaciones más grandes de la ciudad, Southern Cross.

Al llegar a la estación, aún con el asombro a flor de piel del paisaje desconocido que se nos plantaba enfrente, tuvimos que recorrer y dar un par de pasos en falso para poder ubicarnos en el andén donde pasaba el tren que podía trasladarnos hacia nuestro alojamiento en McKinnon.

Una vez dentro de la tren en dirección a Frankston, por los altavoces escuchamos el mensaje que nos acompañaría meses después de este día: "This train is going to Frankston, stopping all stations direct to Frankston."


	Esta fue la primera casa que nos recibió en Mel... Nadie habría de presagiar que en esta casa nos hicimos nuestro primeros amigos... Mención honrosa para Barat & Steve..
Esta fue la primera casa que nos recibió en Mel... Nadie habría de presagiar que en esta casa nos hicimos nuestro primeros amigos... Mención honrosa para Barat & Steve..

Este día fue muy entretenido, Steve, Felipe, Javi y yo, nos organizamos para hacer empanadas. Javi es un chico argentino que había vuelto de hacer su extensión de visa WH, y estuvo muy de paso en Mckinon Penthouse, y al igual que yo le encantaba cocinar. Steve se preocupó de tener las cervezas heladas y supervisar. Felipe, por su parte, se dedicó a juzgar.
Este día fue muy entretenido, Steve, Felipe, Javi y yo, nos organizamos para hacer empanadas. Javi es un chico argentino que había vuelto de hacer su extensión de visa WH, y estuvo muy de paso en Mckinon Penthouse, y al igual que yo le encantaba cocinar. Steve se preocupó de tener las cervezas heladas y supervisar. Felipe, por su parte, se dedicó a juzgar.


Les presento a Steve, un viejito croata de 70 años, que como buen europeo huyó de la guerra y se vino al país de las oportunidades. Un viejito facho y racista, muuuy gracioso y que rápidamente se convirtió en el bestie de Felipe, ya que ambos criticaban a los chinos y les gusta tomar cerveza.

Lo que más me llamó la atención de Steve, es que, para 30 y tatos años que lleva viviendo en australia habla inglés como el Maestro Yoda, y siempre le decía a felipe "Two days work and 5 days of holiday", ya que en ese momento Felipe Trabajaba 2 días y en verdad descansaba como cinco.

Felipe muy feliz en la casita de Mckinnon en pleno invierno.
Felipe muy feliz en la casita de Mckinnon en pleno invierno.



 
 
 

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